viernes, 26 de diciembre de 2025

Juan Rescalvo, psicólogo: “Solamente necesitas una linterna, un papel y un bolígrafo para calmar tus pensamientos negativos”

 MARCOS MONTALBÁN      |      infobae.com      |      20/11/2025

Los expertos coinciden en que reprimir pensamientos negativos es contraproducente

En un contexto en el que la exigencia diaria y el ritmo acelerado pueden pasar una mala jugada para nuestra salud mental. Aprender a lidiar con los pensamientos negativos se ha convertido en una necesidad urgente. Los expertos coinciden: no se trata de intentar “no pensar”, sino de comprender, cuestionar y reformular esas ideas que pueden llegar a condicionar nuestra vida.

El psicólogo Juan Rescalvo ha publicado en sus redes sociales un método simple y accesible para reducir la intensidad de los pensamientos negativos. Ha asegurado que “solamente necesitas una linterna, un papel y un bolígrafo para calmar tus pensamientos negativos”. Y en base a esto, ha recomendado tres técnicas esenciales.

La primera: “Interroga a tu cerebro hasta que se quede sin excusas”. El especialista ha invitado a plantearse preguntas incisivas como “¿Por qué piensas que no puedes?”, o “¿Quién te dijo eso?”. Su objetivo es identificar la raíz del pensamiento intrusivo. “Si te haces preguntas, descubrirás la verdadera raíz de tus problemas y será más fácil que lo soluciones por ti mismo o con la ayuda de un psicólogo”.

La segunda: “Sé consciente de tus habilidades”. Para ello, Rescalvo ha recomendado hacer “una lista de diez habilidades generales y, por otro lado, plantear tres opciones para el problema que quieres resolver”. “La forma de resolver una preocupación no es eliminando el problema, sino aceptando la situación”, ha añadido.

Y por último, poner un nombre a tu “cabecita”. “Puede ser el de tu vecino, el de tu anime favorito o el que te diga ChatGPT”, ha señalado. Este ejercicio busca desidentificarse del pensamiento. Cuando la mente entre en bucle, Rescalvo aconseja: “Pídele que pare un rato, que te hará caso”.

50.000 pensamientos al día, 10.000 negativos

El psicólogo Santiago Cid Paz aporta una visión más cuantitativa del problema: “Al día tenemos 50.000 pensamientos, de los cuales 10.000 son negativos”. Esta avalancha cognitiva puede ser peligrosa cuando se repite en torno a un mismo tema. “Cuando empezamos a tener pensamientos negativos, cada vez se van haciendo más y más grandes a la vez que nos los vamos creyendo con más fuerza”.

“Cuanto más me voy creyendo mis pensamientos negativos, estos se vuelven más fuertes... y es mucho más difícil evitarlos”, ha añadido. Ambos expertos coinciden en que reprimir el pensamiento no funciona. “La típica frase de ‘no lo pienses y olvídalo’ es un error, ya que cuanto más pensemos en ese pensamiento que nos está haciendo daño, más presente lo tenemos”.

Las distorsiones cognitivas más comunes

Algunos de los pensamientos negativos más comunes aparecen por errores de interpretación mental. Entre los más frecuentes destacan:

  • La idea de creer que sabes lo que piensan los demás.
  • Generalizar situaciones
  • Dramatizar o hacerse la víctima.
  • Insultarnos a nosotros mismos y a los de alrededor.
  • Catastrófizar o exagerar eventos cotidianos.
  • Crearnos unas expectativas inalcanzables.
  • Quitarle valor a las cosas positivas.
  • Pensar que las cosas o son blancas o son negras.

El yoga combina ejercicio físico y meditación para mejorar fuerza, postura y flexibilidad. Favorece la respiración consciente, reduce ansiedad, fortalece huesos y articulaciones, mejora el sueño, la inmunidad y la salud cardiovascular, aportando equilibrio emocional y bienestar integral.

 

Cómo empezar a cambiar

Para revertir estas tendencias, Rescalvo pone en el foco la autoexploración y la aceptación. En cambio, Cid recalca la importancia de ser objetivos y compasivos con uno mismo: “Valorarnos razonablemente para que no nos afecten más de la cuenta y ser conscientes de que su contenido no es ni objetivo”. Ambos profesionales coinciden en que la clave no está en huir del pensamiento, sino en transformarlo.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

Mario Alonso Puig, médico: "Cuidar tu cuerpo es cuidar tu mente. No son dos, son uno"

 ACyV     |     elconfidencial.com    |     14/11/2025

La relación entre lo que sentimos y lo que pensamos vuelve al primer plano gracias a una reflexión del médico y divulgador. En su último mensaje, el especialista recuerda que el cuerpo y la mente no son dos realidades separadas

La conversación entre cuerpo y mente lleva años en el centro del debate sanitario, pero pocas voces la explican con tanta claridad como la del médico y divulgador Mario Alonso Puig. Su mensaje vuelve a resonar gracias a una reflexión grabada en vídeo que está circulando con fuerza y que deja una idea clave: “Cuidar tu cuerpo es cuidar tu mente. No son dos, son uno”.

El especialista plantea una cuestión que, según él, todos deberíamos hacernos: “¿Te has planteado alguna vez cuál es la conexión profunda entre el cuerpo y lo que sucede en nuestro cerebro?”. Una pregunta sencilla que abre la puerta a un enfoque más integral sobre la salud, alejado de esa división clásica —y artificial— entre lo físico y lo emocional.

Puig sostiene que el organismo no es únicamente un soporte biológico, sino un sistema que participa activamente en nuestra estabilidad psicológica. De hecho, alerta de que “el cuerpo tiene muchas cosas que decirnos, lo que pasa es que con frecuencia no le prestamos atención”. Su propuesta pasa por recuperar esa escucha interna, por dedicar unos minutos al día a observar sensaciones, tensiones o necesidades que solemos ignorar por las prisas o el estrés.

Durante la grabación, el médico utiliza un ejercicio práctico para ilustrar su planteamiento: invita al espectador a cerrar los ojos y recorrer mentalmente cada parte del cuerpo. Según explica, al hacer este gesto “estás invitando a ese cuerpo a que te hable, a que te diga lo que muchas veces todos necesitamos oír”. Se trata de una técnica sencilla que, en su opinión, ayuda a conectar con señales fisiológicas que influyen directamente en el estado emocional.

Su visión encaja en una tendencia creciente dentro de la medicina y la psicología: la importancia de la interocepción, ese “sentido interno” que permite identificar lo que ocurre dentro del organismo. Diversos estudios recientes apuntan a que mejorar esta capacidad tiene efectos positivos sobre la ansiedad, la concentración y el bienestar general.

Cada vez más profesionales coinciden en que llevar una vida saludable no solo implica alimentación equilibrada o ejercicio regular; también supone prestar atención a cómo responde el cuerpo en cada momento. En palabras de Puig, escuchar esas señales es una forma de autocuidado profundo que puede marcar la diferencia en el día a día.

La reflexión del médico sigue ganando popularidad porque conecta con una preocupación cada vez más extendida: aprender a cuidarse de manera global, sin separar lo físico de lo emocional. Una invitación, en definitiva, a frenar unos minutos y a mirar hacia dentro para entender cómo la salud se construye desde la propia conciencia corporal.

Marta Jiménez, neuropsicóloga, sobre la paz mental: “No tengo que creerme todo lo que mi mente me dice”

MARTA SIERRA     |     infobae.com     |    04/12/2025

La experta señala que hay ciertos pensamientos que son simplemente “ruido”, por lo que hay que desmontarlos y no darles espacio

Uno de los máximos objetivos a los que aspira mucha gente es a la paz mental: ese estado de tranquilidad, de bienestar emocional y de conexión con el propio interior y con el entorno que aleja las preocupaciones infundadas o los miedos inexplicables. Sin embargo, alcanzarlo es muy complicado.

En las últimas décadas han surgido diversos discursos sobre las técnicas que deben seguirse para alcanzar la paz mental. Sin embargo, la neuropsicóloga Marta Jiménez (@martajimenezpsicologia) explica que a veces el trabajo pasa más por el entendimiento de la manera en la que funciona nuestra mente que por dedicar horas a algunas de estas estrategias. La experta destaca que la forma en la que ella consiguió vivir con paz mental “no fue meditando tres horas al día ni haciendo yoga en Bali”. Estas herramientas, aunque pueden ser útiles, no son imprescindibles ni constituyen un camino universal hacia el bienestar.

Para muchas personas, la paz mental se percibe como una meta difusa, casi idealizada, que parece reservada únicamente a quienes practican meditación avanzada o llevan un estilo de vida completamente equilibrado. Sin embargo, en realidad, cualquier individuo puede comenzar a construirla si entiende mejor su funcionamiento interno y las dinámicas que rigen la mente humana.

Su proceso “fue algo mucho más simple”, según señala. No simple en el sentido de que sea rápido y fácil, sino que no requiere de grandes estrategias para comenzar a trabajar internamente en el aumento del bienestar emocional. Marta Jiménez explica que la clave se encuentra en entender que los “pensamientos no son la realidad”. Esta distinción resulta esencial para dejar de vivir en piloto automático y empezar a diferenciar entre lo que ocurre fuera y lo que formula nuestra mente como interpretación, hipótesis o temor anticipado

Los pensamientos intrusivos

Según explica la médica neuróloga y epileptóloga Vanessa Benjumea en su libro Mente calma. Primeros auxilios para aliviar los bucles del pensamiento (Vergara, 2025), el ser humano tiene cada día alrededor de 60.000 pensamientos funcionales y disfuncionales. Es un diálogo interno que nunca cesa y que tiene un componente mayoritariamente negativo, puesto que estamos predispuestos a detectar errores y peligros.

En este sentido, nuestra rutina se enmarca en un conglomerado de pensamientos intrusivos que pueden desestabilizarnos: preocupaciones, recordatorios de las tareas que deben realizarse, escenarios catastróficos, sentimientos incapacitantes... Y una forma de comenzar a tener paz mental es comprender que muchos de estos mensajes no son reales.

“No tengo que creerme todo lo que mi mente me dice y mucho menos los pensamientos intrusos”, explica Jiménez, ya que estos son “palabras en el aire, simple lenguaje, ruido”. Aunque el diálogo interno es útil para avanzar en ciertos conflictos, buscando soluciones o entendiendo situaciones, cuando se convierte en un bucle mental, deja de ser productivo.

Así, la clave no se encuentra en intentar luchar contra la cabeza, sino en entender que no siempre lo que dice es real: “Es solo un pensamiento y yo decido qué hago con él”. La neuropsicóloga explica que “no necesitas callar la mente, solo aprender a escuchar sin obedecer y a dialogar de forma diferente con tus pensamientos”. 

domingo, 21 de diciembre de 2025

Alexandre Olmos, médico: "Solo existen dos formas comprobadas de quitarte el estrés de verdad y no son la meditación ni el yoga"

ACyV     |     elconfidencial.com     |     13/11/2025

Aunque muchas personas recurren a técnicas basadas en intentar silenciar la mente, existen métodos que actúan directamente sobre el cuerpo y regulan la respuesta fisiológica.

 

El estrés se ha convertido en uno de los grandes problemas de salud de nuestro tiempo y afecta a personas de todas las edades. Muchos recurren a herramientas populares como la meditación o el yoga para intentar aliviar esa tensión constante, pero no siempre resultan fáciles de integrar. El médico internista Alexandre Olmos ha explicado cuáles son las únicas dos prácticas con eficacia comprobada para desactivar el estrés de manera directa y fisiológica.

El especialista, con formación en medicina interna, medicina deportiva y riesgo cardiovascular, recuerda que el estrés crónico se ve potenciado por el ritmo acelerado, el déficit de descanso real y la continua activación del sistema nervioso simpático. “Tu cuerpo acumula estrés todos los días y yo te voy a enseñar rápido cómo quitarlo”, señala el médico, subrayando que, aunque muchas personas recurren a técnicas basadas en intentar silenciar la mente, existen métodos que actúan directamente sobre el cuerpo y regulan la respuesta fisiológica sin depender del control mental.

Las dos técnicas que propone el médico

En uno de sus vídeos divulgativos, Olmos afirma que “solo existen dos formas comprobadas de quitarte el estrés de verdad y no son ni meditación ni yoga”. La primera es el grounding, que consiste en caminar descalzo sobre tierra o césped para permitir que el cuerpo descargue electrones acumulados y reduzca la inflamación. Según señala, la suela de goma de la mayoría del calzado impide ese intercambio, por lo que recomienda contactar con el suelo natural "al menos quince minutos”.

La segunda técnica son las aguas termales. Olmos explica que el calor mineral “activa tu sistema parasimpático que es el encargado de la calma”, además de mejorar la circulación, relajar los músculos y disminuir de forma notable el cortisol, la hormona asociada al estrés. Ambas estrategias, sostiene, están respaldadas por evidencia y ofrecen una respuesta directa del organismo, independientemente de los pensamientos o de la capacidad de concentración del individuo.

 

El médico insiste en la importancia de conectar con la naturaleza para frenar la tensión acumulada: “No todo el estrés se maneja pensando menos, sino conectando más con la naturaleza”. También defiende la relevancia del ejercicio físico como complemento, recordando que “el ejercicio físico ayuda a disminuir los niveles de cortisol y aumenta la producción de endorfinas, mejor conocidas como las “hormonas de la felicidad”, conocidas como las hormonas de la felicidad.

viernes, 19 de diciembre de 2025

BON NADAL, FELIZ NAVIDAD, JOYEUX NOËL, MERRY CHRISTMAS, BUON NATALE...

 


Cuando la depresión es una bola de nieve: «En las épocas de tensión no lo notas, los miedos aparecen cuando bajas el ritmo»

 LUCÍA CANCELA     |     lavozdegalicia      |     04/11/2025

Una paciente coruñesa de trastorno depresivo cuenta su testimonio y explica cómo se sentía antes del diagnóstico: «No quería salir a la calle»

La salud mental sigue siendo —aún cuando no es tabú— uno de los grandes caballos de la población española; más si cabe, de Galicia. La comunidad gallega es la primera, junto con Asturias, en el ránking de regiones con mayor prevalencia de depresión. En concreto, según la última Encuesta Nacional de Salud, el 12,9 % de sus habitantes declararon padecerla en los últimos doce meses. El dato es mayor en las mujeres que en los varones —17,3 % frente al 8 %—.

Diana es una de ellas. Prefiere ocultar su identidad real. Quiere luchar contra el estigma que persigue a la enfermedad pero, al mismo tiempo, cree que dar la cara le perjudicaría. «Quiero recuperar mi vida de antes, tener un trabajo», cuenta. Su caso puede resonar a muchas, pues en parte estuvo justificado en el estrés que suponen los cuidados a terceros. 

Cuando echa la vista atrás, reconoce muchas situaciones en las que su malestar emocional se iba gestando. Pasó, en más de una ocasión, por épocas de mala relación con su familia y seres queridos. «Yo empecé teniendo etapas de más ansiedad», recuerda. Un copo de nieve que se convirtió en una bola.

El diagnóstico que recibió hace dos años no fue el primero que le llegó. Lo recibió en varias ocasiones en el pasado. «He tenido años buenísimos en los cuales he sentido una paz mental y fortaleza, y otros en los que he tenido que pedir ayuda», dice. Explica que el bajón siempre le llegaba cuando se podía relajar. «Cuando estás viviendo con mucha tensión, no lo notas. La ansiedad fuerte, los miedos, aparecen cuando bajaba el ritmo». Así, pasó por varias depresiones leves, «con medicaciones muy suaves». 

El detonante más reciente de su último episodio de depresión fue la enfermedad de su madre y de su hermano, que se unieron a una falta de apoyo a nivel laboral. Se suma, además, que padece una patología intestinal severa, la cual le obligó a pasar por una colostomía que aún le pasa factura. «Me vi muy sola; me pasaba el día hablando con el médico de uno, con el del otro, yendo de un hospital a otro. Y cuando hablé con mi empresa para pedir los días que me pertenecían, no me los concedieron», rememora.

Síntomas de la depresión

§     Estado de ánimo triste la mayor parte del día.

§     Anhedonia o marcada disminución del interés o placer en casi todas las actividades.

§     Pérdida de peso clínicamente significativa o aumento o disminución en el apetito.

§     Insomnio o hipersomnia.

§     Agitación o retardo psicomotor.

§     Fatiga o pérdida de energía.

§     Sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados.

§     Capacidad disminuida para pensar o concentrarse, o indecisión.

§     Pensamientos recurrentes de muerte o ideación suicida.

Diana entró en un bucle, en una espiral, que solo le provocaba malestar. Tenía ganas de llorar todo el tiempo, sentía una «tristeza inmensa», sin ganas de nada. Descuidó su aspecto físico, aún cuando ella reconoce que siempre fue muy presumida, y llegaron los miedos. «No quería salir a la calle. Tocaba la puerta y me empezaban las pulsaciones, los latidos y temblaba», lamenta. Los síntomas duraron un par de meses. Fue un compañero quien le animó a pedir ayuda. 

Así lo hizo. El médico de cabecera la derivó, de manera inmediata, al psiquiatra y al psicólogo. Además, entró a formar parte de la Asociación Pro Enfermos Mentales (APEM) de A Coruña. Esta paciente no puede hacer más que poner en valor el trabajo de los profesionales, en especial, de su psiquiatra. «Me dijo que estaba mal medicada, que era normal que no remontase, y que yo era una persona muy fuerte». Dicho y hecho. «Fue cambiar la medicación y ser yo de nuevo».

Reconoce que todo lleva un proceso. Hay días en los que está mejor y otros en los que todo le resulta muy complicado, pero aclara que, si hace falta, tiene su «medicación de rescate». 

En este salir a flote, el grupo de mujeres con el que comparte terapia en la asociación coruñesa le resultó de mucha ayuda. «Nos apoyamos unas a otras, me siento identificada. Al final, hacemos cosas juntas, vamos a los conciertos o salimos a pasear», celebra.

Entre la terapia psicológica, la nueva medicación y sus amistades, Diana se siente preparada para retomar su vida donde la dejó. Es una conversación que acaba de tener con su psiquiatra. «Quiero tener mi rutina, empezar a trabajar y separarme de quienes me hacen daño», explica. Piensa que ya ha hecho de tripas corazón demasiadas veces.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

José Carbonell, psiquiatre: "Hi ha persones que a través dels silencis ens volen donar a entendre que alguna cosa no està funcionant. Són un toc d'atenció per buscar una solució"

NEREA PARRAGA FRUTOS     |     lavanguardia.com     |     01/10/2025

El reconegut psiquiatre José Carbonell ha tornat a sorprendre la seva comunitat de seguidors amb una profunda reflexió sobre els silencis. Moltes vegades l'absència intencionada de so o paraules es confon amb falta de comunicació. Però el que moltes persones ignoren és que es tracta d'una eina poderosa que pot expressar molt més que les paraules.

"Hi ha persones introvertides i persones extravertides. Hi ha un tipus determinat de persones que estan millor amb els silencis, que no saben comunicar-se o que moltes vegades no saben expressar el que senten'', comença dient l'expert.

"Hi ha persones que a través dels silencis volen donar a entendre que alguna cosa no està funcionant, que aquella dinàmica que fluïa anteriorment no està fluint, que és com un declivi progressiu que saps que portarà aquella relació a acabar-se", afegeix. Segons el psiquiatre, les persones que es comuniquen a través dels silencis són "víctimes de la seva pròpia naturalesa". 

El problema és que moltes persones confonen aquesta manera de gestionar els sentiments amb la indiferència. "Els critiquem pensant que ens fan ghosting, que no diuen què els passa, què senten, que no ens donen l'oportunitat de poder-les ajudar. I efectivament aquestes persones tenen aquest perfil i són així'', aclareix Carbonell. 

Ara bé, l'especialista insisteix que "no són persones que deixin de contestar durant dos o tres dies per maldat o perquè vulguin fer mal'', sinó que són així i moltes vegades no saben com gestionar aquelles situacions

"Sí que és veritat que quan veieu que aquests silencis es prolonguen i, a més, van associats a un canvi de caràcter, tingueu en compte que són silencis a crits", adverteix el psiquiatre.

És a dir, són una manera de dir "compte que hi ha alguna cosa que no està funcionant bé i hem de canviar la nostra dinàmica de relació de parella perquè pugui funcionar". En aquests casos, quan els silencis van associats a canvis de conducta, "moltes vegades les mateixes persones no saben reconèixer-ho, però és un toc d'atenció per buscar una solució'', conclou l'expert.